Archive | June, 2010

Y LA HISTORIA SE REPITE…ARGENTINA LE VUELVE A GANAR A MÉXICO EN OCTAVOS

29 Jun

Argentina le vuelve a ganar a México en octavos de final, aunque esta vez,  3-1 con una ayuda del árbitro, un error de Osorio (y una excelente definición de Higuaín) y un golazo de Tévez. Chicharito descontó para el tri
Gol de Tevez

Desde el momento en que el partido entre México y Uruguay tuvo declarado un ganador, en México ya se hablaba de cómo iba a hacer Aguirre para frenar al desequilibrante Lionel Messi, pese a que  Argentina todavía no había jugado con Grecia y por ende, no tenía asegurado su pase a octavos de final.

            En la conferencia de prensa terminado ese encuentro, aún con aquel sabor en la boca tan amargo como la derrota que el equipo charrúa le había dejado al seleccionado mexicano, Cuauhtémoc Blanco salió a decir que tanto él como sus compañeros  no le tenían miedo a Argentina y estaban preparados para enfrentarse a cualquiera. Los seleccionados aztecas se mostraban bastante optimistas, dispuestos a cobrar la revancha a la misma selección que los dejó fuera del Mundial, cuatro años atrás. 

            Una vez que Argentina le ganó a Grecia y el choque en octavos oficialmente se volvía a repetir entre las dos escuadras que se enfrentaron en Alemania 2006, se hizo a un lado todo marco hipotético para dar lugar a la construcción de una realidad. Es a partir de este momento que la mayor parte del pueblo mexicano dio por sentada la victoria de la selección albiceleste. Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, y por qué no, la selección de fútbol, también.

            Es este pesimismo característica del pueblo mexicano. Algunos pensadores como Octavio Paz, lo llaman “complejo de inferioridad”. Aunque habría que ver si lo que realmente habitaba en las cabeza de cada uno de los mexicanos era pesimismo, realismo o se trataba más que nada, de un mecanismo cobarde de defensa. Porque es más fácil garantizar una derrota cuando se tiene en frente a un rival con tanta historia futbolística como Argentina  para después, en caso de darse lo contrario, salir a decir “Le ganamos a un candidato, sí se pudo”. ¿Acaso pasar el quinto partido y encima ganándole a Argentina reafirmaba un excelente trabajo futbolísticamente hablando por parte de los mexicanos? Ir a buscar un quinto partido es tener una mentalidad de perdedor. Da igual si un equipo tiene la capacidad o no para llegar más lejos, ponerse un límite de media tabla no es ser realista, sino conformista. Y los conformistas jamás van a llegar lejos en ningún ámbito.

            Algunos jugadores como Rafa Márquez, tuvieron que salir a manifestar el descontento con su gente que no confiaba en el seleccionado de su país.  Y ojo, que el apoyo del pueblo muchas veces juega un papel importante en lo anímico de los jugadores. Aunque este pesimismo (o llámelo como le quiera llamar), más allá de afectar a  quienes están dentro del campo de juego peleando  cada pelota, preocupó de sobremanera a su técnico Javier Aguirre. O al menos esa fue la sensación que dio en la conferencia de prensa un día antes del partido.

            El técnico de la selección mexicana llegó a la sala muy serio como de costumbre, aunque esta vez con una gorra puesta que le fue tapando los ojos a medida que las preguntas avanzaban. “Nadie da un peso por México” decía, aunque él tampoco parecía darlo con esas actitudes que mostró ante las cámaras de todo el mundo. Y acá entra en juego la actitud que les habrá plasmado a  sus jugadores. Mientras en Argentina se tiene un técnico tan polémico como Diego Armando Maradona, que no le tembló la voz al decirles a los periodistas que la siguieran mamando, a los mexicanos les tocó tener en frente a un técnico que, sabiendo el partido que venía,  no se animó a mirar a los ojos a esta misma gente. Formas opuestas de encarar la vida, y en este caso, un partido de fútbol.

            Por otro lado, el técnico argentino, horas antes de este encuentro, declaró que a México se le iba a dar el respeto que merecía, aunque Aguirre debía saber que la selección albiceleste le tiraría dentro de la cancha “toda la historia del fútbol argentino”. Pocos supieron entender esta frase del Diez, y por eso siguieron preocupándose por cómo se debía marcar a Messi. ¿Marca personal o por área? Lo que nadie tuvo en cuenta es que Messi no es Argentina y que Argentina cuenta con diez jugadores más que también dan pelea.

            Llegó el partido y ambas selecciones presentaron cambios respecto a los encuentros anteriores. En México sorprendía que Guille Franco, quien no había gustado en sus anteriores presentaciones pese a ser titular en todas,  estuviese en el banco (dicen que no estaba al cien por ciento físicamente) y que el Bofo Bautista, que fue probablemente el jugador más criticado en el momento que Aguirre dio la lista de los 23 jugadores, fuese titular desde el inicio. El otro que arrancó desde un principio fue Javier “Chicharito” Hernández, aquel joven que prometía ser el héroe de la selección azteca. En Argentina, Maradona decidió no arriesgar como lo venía haciendo y prefirió dejar en el banco a Jonás Gutiérrez para dar lugar a Nicolás Otamendi, un lateral con más marca. Además, decidió dejar a la Brujita Verón, para poner de titular al jugador más odiado por los mexicanos en el Mundial pasado: Maxi Rodríguez, autor del gol que los dejó afuera. También tuvo que hacer un cambio “obligado” debido a ciertas molestias que presentó el jugador Samuel, hecho que derivó en la inclusión de Nicolás Burdisso en el comienzo del partido.

Los primeros minutos fueron claramente de México; a poco tiempo de haber empezado, Salcido tiró un zapatazo de afuera del área que hizo que la pelota pegara en el travesaño, provocando una gran exaltación en todos los argentinos que pudieron ver el partido. Guardado tuvo un disparo al arco que pudo haber terminado en gol si la pelota no hubiera tomado aquel efecto que la desvía de los tres palos y la manda afuera.

Argentina por otro lado, tras la ausencia de Jonás Gutiérrez, no tenía cómo salir jugando con la pelota y es por eso que sus defensas optaron por dar pases largos al área rival, donde estaban ubicados Messi, Tévez e Higuaín. Cerca de los 26 minutos cayó el primer gol de la selección albiceleste, gol que daría mucho que hablar. Es que tras un disparo de Messi al arco del Conejo, el arquero sale bien aunque no consigue quedarse con la pelota y el 10 argentino la logra robar para dar un pase a Carlos Tevez, quien estando en off-side la mete con la cabeza.

Pese a estar prohibido por la FIFA, las pantallas del estadio mostraron la repetición de la jugada y después de verla los mexicanos se fueron contra al árbitro a quejarse, con toda la razón, del gol que debía ser anulado.  Pero el italiano Roberto Rosetti, por más que haya reconocido su error, decidió cobrarlo igual ya que reglamentariamente los árbitros tienen prohibido apoyarse en  la tecnología a la hora de tomar decisiones como lo es marcar un gol.

            El equipo mexicano se desmoronó y la selección argentina supo aprovechar su mal momento; a poco tiempo de finalizar los primeros cuarenta y cinco minutos, el defensa mexicano Ricardo Osorio cometió un grosero error cerca de su área, dejando a Gonzalo Higuaín solo contra el arquero.  Y al Pipita no lo podés dejar con la pelota en el área, porque es un experto en convertir goles desde ahí. Dicho y hecho, no dudó en enganchar, amagar al arquero e inflar la red. Con el 2-0, el equipo mexicano se olvidó que todavía tenía sesenta y cuatro minutos más para empatar y no logró calmar su desesperación.

Ya en el segundo tiempo Argentina le cedió un poco más la pelota a la selección mexicana, que no sabía qué hacer con ella. Carlos Tevez logró meter un golazo a un poco más de veinte metros del arco, liquidando el partido. Aunque más tarde descontaría el gran salvador Chicachirto. Lástima para La Volpe, y otros soñadores, que no les alcanzó.

Una vez terminado el partido, la bronca de los jugadores y de los aficionados mexicanos se hizo manifestar. El diario español Marca titulaba la victoria diciendo “la mano de Rosetti conduce a cuartos a Argentina”. Algunos futbolistas declararon que el partido se perdió por el gol que debía ser anulado y no lo fue.

Esa misma mañana en el partido entre Inglaterra vs Alemania, Lampard había convertido un golazo: la pelota picó en la línea, entró más de dos metros y volvió a salir. Aunque el arquero alemán, muy astuto, hizo como si no hubiese entrado, la agarró y rápidamente la pasó para que el juego siguiera. El gol no fue cobrado por el árbitro uruguayo Larrionda, ni por su asistente. Si se hubiese cobrado, probablemente el resultado hubiese sido otro; pero el hubiera no existe.  Alemania logró meter cuatro goles y así pasar merecidamente a cuartos de final.

México necesita un cambio de mentalidad. Mientras que en ese país se siga señalando más el error del otro que el propio, su fútbol va a seguir siendo mediocre. Culpar al árbitro de una derrota no es razón suficiente; es parte del trabajo de los jugadores el poder mentalizarse y lograr empatar el partido cuando se empieza perdiendo. Argentina no le ganó uno a cero, sino que le metió tres. “Un robo, un error y un golazo”, decían en el programa Los Protagonistas. Y sí, el fútbol no se trata nada más que de aciertos propios sino también de desaciertos del rival. Hay que dejar de lado el hecho de que el árbitro se equivocó y empezar a cuestionarse las deficiencias que tuvo el técnico al momento del plantear el equipo. El Bofo Bautista por más jugadorazo que sea, es un veterano que no tenía la calidad suficiente como para arrancar un partido tan decisivo como lo son los de octavos de final. Si el Guille Franco no había mostrado un buen nivel en ninguno de los encuentros anteriores, por qué lo iba a hacer ahora. Era en el medio tiempo cuando el cuerpo técnico debía mentalizar a los jugadores para que tuvieran la calma y la confianza de poder remontar el resultado. Pero de qué confianza se puede hablar si se tiene al frente a un técnico que no fue capaz de mirar a los periodistas a los ojos, un día anterior.  Tampoco hizo los cambios que correspondían en el momento adecuado.

Higuaín le enseñó a Osorio cómo se tiene que definir en el área ajena, y hay que entender que por más fácil que él haya hecho ver ese gol, no cualquiera es capaz de meterlo. Por otro lado, por más baldazo de agua fría que hayan recibido los mexicanos a raíz de estos primeros dos goles, está en la capacidad de los futbolistas, que suponen ser los mejores del país, el poder mentalizarse para no tener los ánimos por el piso, y así poder seguir luchando. Los errores arbitrales, los errores defensivos y tantos otros errores más, son normales en el fútbol y mientras no se tomen medidas al respecto,  hay que aprender a vivir con ellos.

En cuanto a Argentina, cumplió con las declaraciones de Diego Armando Maradona. Desde un principio se pudo ver cómo la selección albiceleste salió a respetar al rival, dejándolo jugar aunque sin confiarse. Fue un tú por tú. Pero sobre todas las cosas, más allá de los aciertos argentinos, se puede decir que Argentina ganó con la camiseta. La grandeza de su selección no tiene nada que ver con el excelente nivel que puede llegar a mostrar con las individualidades de algunos, al menos esta vez no. Por momentos México hasta llegó a ser más.

            Los jugadores realmente tiraron la historia del fútbol argentino en la cancha y es por eso que logró marcar la diferencia, más allá de que el fútbol desplegado por ambas selecciones, no fue el mejor. Y es precisamente este detalle lo que hace a una selección grande: jugar con muchos errores y seguir ganando.

Finalmente, la historia se vuelve a repetir y Argentina nuevamente se enfrentará a Alemania en cuartos de final. Ahora le toca a la albiceleste cobrar la revancha y demostrar que tiene jugadores de suficiente nivel para ser campeones. Aunque Maradona tendrá que tener en cuenta que ante el equipo teutón deben salir más ordenados pero con la mentalidad ganadora que suele caracterizarlos. Tal vez debería replantearse algunas cosas respecto al partido frente a México y analizar qué le conviene más: si poner una alineación cuidándose de las virtudes del rival, como lo hizo en este último; o armar un esquema donde se potencie el nivel de Messi y sus compañeros, para lograr ser letales. Es verdad que presentando un esquema más ofensivo, con laterales como Jonás Gutiérrez que atacan más y mejor de lo que defienden, se puede llegar a arriesgar bastante; pero como dice el dicho, “el que no arriesga, no gana”.

            Messi quiere su gol y tanto él como el resto de los jugadores argentinos deberán salir a romperse el alma para poder ganarle a esta poderosa Alemania, que es clara candidata a ganar la Copa. Sólo que esta vez, el peso de las camisetas es igual para las dos selecciones: la historia de cada una puede jugar, pero será un factor leve en comparación al juego que deberán presentar ambas escuadras. Y las dos tienen con qué darle para llegar a la final…habrá que ver cuál comete menos errores y logra aprovechar más los recursos que tiene para ganar un partido que  todavía no tiene un claro favorito definido.

Antes de sentenciar a Maradona, preocúpense por ganar algo

12 Jun

Messi es mucho para este equipo y Maradona, muy poco técnico para ese plantel”, se cansó de decir Roberto Gómez Junco a lo largo de la transmisión del partido Nigeria vs Argentina. Yo en cambio, no me canso de decir que hoy en día el profesionalismo en el periodismo deportivo, si es que alguna vez se tuvo, fue dejado a un lado para dar lugar a que cualquiera que haya jugado alguna vez al fútbol, esté al frente de una de las empresas de comunicación más importantes del país, manifestando su opinión como una verdad universal cuando no necesariamente sabe expresar lo que en realidad quiere decir. Porque si realmente quiso decir eso, no me importa que tenga un nombre en México, perdió toda credibilidad en mí.

Para algunas personas fieles a Lionel Messi, el rosarino va a ser “mucho” para  cualquier equipo o selección en que esté, porque consideran que es el mejor jugador del mundo, un Dios.  Aunque cualquiera que haya escuchado al señor este, dará fe que dicha declaración fue dada con la intención de desmeritar al conjunto de jugadores que acompañaron a la Pulga en la victoria de 1 a 0 del equipo albiceleste al nigeriano.  Como si el conjunto argentino no lo mereciera. ¿Alguien le avisó  a Roberto que Gonzalo Higuaín  hizo en los últimos meses una excelente campaña con el Real Madrid, Tevez con el Manchester City y que Diego Milito fue la gran figura que consagró al Inter de Milan, campeón de la Champions? Y si nos fijamos en el resto de los jugadores en cada una de las líneas de este equipo que presentó Maradona hoy, absolutamente todos tienen hecha una EXCELENTE carrera futbolística, con VARIOS títulos ganados. La selección argentina no juega, o no debería jugar, para Messi. Es Messi quien debería jugar para la selección, ser uno más, donde no se destaquen las figuras, sino el equipo en su totalidad. Y sí, falta trabajo en equipo todavía….pero tranquis

Me parece que esta declaración fue bastante DESACERTADA, al menos por las CIRCUNSTANCIAS en que se dio. A Argentina le faltó concretar las situaciones de gol y eso evidentemente, NO SE PUEDE PERDONAR, si es que ASPIRAMOS a salir CAMPEONES  y no nada más pasar al quinto partido. Es verdad que es necesario volver a revisar la alineación y fijarse qué esquema es más conveniente, si es que queremos que Jonás Gutiérrez y Ángel Di María se destaquen como lo estuvieron haciendo en las Eliminatorias y amistosos. Tal vez, tres delanteros no nos termine favoreciendo, POR EL MOMENTO…hay que ser pacientes.

En cuanto a que “Maradona es muy poco técnico”, podrá tener razón o no; el tiempo lo dirá. Porque fue este hombre, tan cuestionado por la prensa mundial desde antes que asumiera a la dirección técnica, el que estuvo al mando de la selección que logró clasificar a la Copa del Mundo y ganar el primer partido de Argentina en Sudáfrica 2010.  Hace 21 días que la selección argentina no jugaba un partido y hoy se ganó 1 a 0. Sí, pudo haber sido más, pero se cumplió. Y que no me  venga a decir que el trabajo del técnico no se vio en la cancha, porque justamente el gol viene de una jugada preparada en los entrenamientos.

Maradona ya recibió demasiadas críticas por parte de la prensa argentina como para que venga la prensa mexicana a cuestionarle un partido donde termina sacando la victoria.  Son muchos los medios en este país que dicen que el partido México-Sudáfrica y Argentina-Nigeria  fueron similares ya que tanto los mexicanos como los argentinos desaprovecharon las ocasiones de gol que se presentaron. Pero déjenme decirle a Gómez Junco y a tantos otros, que México jugó ayer contra Sudáfrica y sólo logró sacar un punto; Argentina jugó contra Nigeria y se llevó los tres. Finalmente, con respecto a sus críticas sobre el feliz festejo de los argentinos, le cuento que Diego y sus muchachos festejaron porque ganaron y NO defraudaron a su pueblo, aunque no se olvida que deben mejorar unas cuantas cosas todavía.  Pero bueno, lamento que este señor no haya podido festejar el triunfo de su selección; tal vez de esa forma,  entendería la alegría que sentimos al festejar el habernos llevado los tres primeros puntos a casa.  Por último, lo  ÚNICO que importa para ser campeón es ganar y esperemos seguir ganando. 

La responsabilidad es de todos

9 Jun

Las Barras Bravas en Argentina fueron siempre tema de conversación entre los medios de comunicación del país. Sin embargo, a tan pocos días del mundial, hay una saturación de información con respecto a éstas debido a que son cientos los barras que están viajando a Sudáfrica para “apoyar” a la Selección, de los cuales muchos forman parte de “Hinchadas Unidas Argentinas”, iniciativa de Marcelo Mallo, dirigente kirchnerista, la cual ofrecía a éstas financiar el viaje a Sudáfrica a cambio de la no violencia y de un buen comportamiento durante los campeonatos locales.

Ahora, se le está dando más espacio a este grupo de personas que al conjunto albiceleste, a lo cual me pregunto ¿Por qué de repente prendemos el televisor, leemos los diarios, escuchamos la radio, nos adentramos a las redes sociales y de lo único que se habla es de eso? ¿Con qué fin se trata tanto este tema? Creo, al igual que la mayoría de los medios de comunicación, que la situación es grave, además de que es una vergüenza ser representados por esta gente que se destaca por el uso de violencia (tanto física como verbal) a la hora de alentar a sus equipos. De lo que no estoy segura es de la VERDADERA intención de los medios tras esta repentina preocupación. ¿Realmente se busca denunciar o que la nota solamente sea consumida? Porque tras la “falta de información futbolística” (una vez que se da a conocer la posible alineación de Maradona, las bajas de cada selección, qué comen los jugadores y qué permitidos tienen, dónde duermen y hasta dónde cagan) se debe recurrir a otros temas que mantengan cerca a todos los aficionados que desde meses antes del 11 de junio, se ven necesitados de consumir cada nota que sale relacionada al Mundial.

Que NADIE me venga a decir que el viaje de las barras es una sorpresa. Si uno de los principales objetivos del periodismo y la comunicación, es formar a la sociedad y buscar tanto la verdad como el bien común, tanta acusación se hubiese manifestado desde el momento en que salió la noticia de Hinchadas Unidas Argentinas (alrededor de noviembre del 2009). Ya desde el instante en que se publica dicha iniciativa, se pudo haber bombardeado la agenda mediática con este tema (como se está haciendo ahora) y de esa forma TAL VEZ(tampoco garantizo), se hubiese prevenido todo, o al menos gran parte de lo que se está denunciando en estos días. Además, se sabía que aquellas barras, fieles a su ideología, que decidieran no ser parte de este conjunto, iban a conseguir otros métodos para presenciar la Copa del Mundo. Si “misteriosamente” muchos de éstos aparecieron en Copas Libertadores, Mundial de Clubes, entre otros torneos de resonancia internacional ¿Por qué no habrían de aparecer en lo que es el Campeonato más importante del planeta, si nos referimos al fútbol?

Se culpa al gobierno, a la FIFA, a la AFA, a algunos jugadores, a los dirigentes de los clubes, a las mismas personas de migraciones en el aeropuerto; pero me parece que sería conveniente mirar hacia adentro también y hacer un mea culpa. ¿No son los medios de comunicación, en parte responsables de lo que está sucediendo, por guardarse todo hasta los días previos al mundial?

Para resolver problemas, se debe hacer un seguimiento constante de éstos, de lo contrario, las palabras seguirán derivando en más palabras, y no en hechos, como considero, debería ser. Tampoco digo que por no haber dicho antes todo lo que se está diciendo ahora, la prensa deba callar; para nada. Sin duda alguna, es obligatorio por parte de los medios informar acerca de los deportados en Sudáfrica, y de los incidentes que ocurran a causa de éstos (esperemos que se comporten), aunque creo que el manejo de la información no fue del todo correcto, ya que al principio se cuestionó bastante el tema, después se dejó totalmente de lado y ahora se retomó. Dicen por ahí que los medios no dicen qué opinar pero sí sobre qué, y qué distinto pudo haber sido todo si la sociedad entera se hubiese cuestionado las cosas meses atrás.

Finalmente se le está dando a las barras bravas argentinas, el protagonismo que tanto buscan. No sé si es una estrategia para dejar mal parado al gobierno argentino, que apostó bastante en este tema (cuando lo de HUA, a mi entender, no es más que un ejemplo del poder e influencia que tiene la “violencia institucionalizada” sobre el mismo gobierno y no viceversa), de tal forma que se pudo contemplar a un grupo de estas personas portando caretas de la presidenta y su esposo. Tampoco sé si se habla para llenar un espacio, o simplemente para HACER JUSTICIA.

Pero las cosas no hubieran llegado a este punto si no se hubiesen mantenido “tan calladas” durante los últimos meses… Hoy, asuntos como estos, deberían haber quedado resueltos hace tiempo, para dar lugar a esta festividad que se hace esperar cuatro años y dura sólo un mes. Festividad donde debería abundar la información referente exclusivamente al fútbol y no dejarse manchar por personajes nefastos como estos.

Ojo, hay quienes hicieron una excelente cobertura al respecto, dándole la importancia que el tema merece, desde hace varios meses; cada quien sabe qué hizo bien y qué hizo mal. Y sí, este “boom” de noticias acerca las barras bravas y Sudáfrica probablemente haya sido la causa de las deportaciones que hizo el país anfitrión; pero quién sabe si éstas hubiesen sido necesarias, de haberse tratado el tema con la misma intensidad que estas últimas dos semanas, tiempo atrás.

Tras una larga reflexión, llego a la conclusión de que los medios de comunicación, tampoco pueden deslindarse de la responsabilidad que tienen al haber permitido (por falta de comunicación y por ende, una restricción a la información, no se pudo llegar a ninguna “revolución” por parte de la sociedad que se muestra tan descontenta al enterarse del viaje de las barras) que estos hombres, que muy lejos están de ser justos hinchas, tengan un lugar asegurado en la Copa del Mundo, cuando muchos otros, somos lejos, más merecedores de presenciarla, que ellos.

 Por último, no me queda más que decir que mientras se le siga dando prioridad a otros temas que por momentos, parecen importar más (si tal jugador volvió a comportarse de forma indebida, si uno se abrazó o no con el otro, etc) difícilmente se pueda llegar a solucionar algo a tiempo. La justicia no llega sola, y actualmente, para reclamarla hay que hacerse escuchar día a día, minuto a minuto, mostrando una postura firme que es necesario saber defender, desde el lugar que nos toca. Y cuidado, que la palabra, puede ser un arma peligrosa. Por eso periodistas, en nombre de quienes confiamos en ustedes a la hora de buscar la verdad, si hay algo que decir, que se diga a tiempo, con la certeza de que cada cosa que se informe, sea para el bien de la población, y no para beneficio de algunos pocos “privilegiados”.

¡Gracias Charly!

3 Jun

Charly García volvió a México para rejuvenecer a un público cincuentón.  Además de mostrarse todo un caballero, se solidarizó con el músico Gustavo Cerati, dedicándole “Rezo por vos”.

 1 de junio de 2o10

 Ya no es más aquel adolescente demoledor de hoteles, ni el rebelde que no temió en tirarse de un noveno piso desde un hotel a una pileta. Hoy Charly García, decidió mostrarse ante México, como quien asume los años con orgullo, haciendo un balance de sus errores. Con unos cuantos kilos de más, el compositor argentino se presentó en el Auditorio Nacional para demostrarle al público  que pueden pasar los años, volverse cada vez más viejo, pero su música seguirá siendo impecable. Junto con Hilda Lizarazu y el resto de sus músicos, el máximo exponente del rock en Argentina, se mostró educado, lúcido, además de dejar en claro que sus días de rebeldía quedaron en el pasado para dar lugar a un hombre mucho más maduro, tranquilo, capaz de ser el mismo genio que siempre en la música, aunque esta vez, sin la necesidad de recurrir a ningún tipo de extravagancias en el escenario.

 Después de mucho tiempo, se pudo ver a un Charly García totalmente humilde, amigo de la gente. Su aspecto no es el mismo que el de años atrás; canoso, gordito, prolijo en su forma de vestir, derramó en el escenario lo que mejor sabe hacer: tocar y cantar de la misma forma que lo hacía en su época de oro. Y lo mejor, con una mirada presente. Consciente de cada palabra que decía, de cada gesticulación que daba, no se lo notó ausente, como cuando salía al escenario, todavía, bajo los efectos de algún tipo de droga.  Dio gusto verlo tocar junto a su grupo de músicos ya que se los pudo notar en la misma sintonía a todos,  disfrutando al máximo, como si fuesen un grupito de amigos que se juntaba a tocar nada más que para divertirse un rato.

 Y si hay algo que todavía se puede asegurar, es que el señor Charly García, es impredecible. Si bien el músico comenzó el recital de forma tranquila, con poco movimiento corporal (cada vez que se levantó a bailar, lo hizo pronunciando pasos típicos de gente de la tercera edad), poco a poco fue entrando en calor y empezó a alocarse cada vez un poco más. Cuando parecía que se iba a bajar los pantalones, como alguna vez lo llegó a hacer,  decidió mantener la ropa en su lugar, y dejó en claro que es un hombre renovado, diciendo en chiste “No rompo más hoteles…pará, los caros sí los rompo”, seguido de los primeros acordes de “No me dejan salir (Estoy verde)”. A partir de ahí, todo el Auditorio se paró a cantar, bailar,  gritar; como si todas esas personas adultas se hubiesen transportado en el tiempo para volver a ser esos adolescentes rebeldes, fieles seguidores del señor García. Después de esa canción, siguió con “No voy en tren”, otro de sus clásicos que pareció renovar la energía de varios.

Todo un gentleman

Charly García se caracterizó siempre por su comportamiento indebido; bajarse los pantalones y orinar al público, escupirle y  romper instrumentos, son sólo algunas de las cosas que hizo durante sus conciertos. Sin embargo, lo extravagante esta vez, fue que se vio a un García correcto, simpático, desintoxicado,  tomando agua y no una bebida alcohólica, como solía hacer.

        El cierre también fue sorprendente. Después de tocar “No toquen”, el músico argentino se retiró con su banda del escenario y dejó en la incertidumbre a todo un público que, tratándose de Charly García, no sabía que esperar. Después de varios minutos de escucharse a la gente repetir el típico cantito “Olé, Olé Olé Olé, Charly, Charly”, Carlos Alberto García Moreno Lange (como verdaderamente se llama) volvió a aparecer, esta vez sin la compañía de sus músicos, y después de sentarse junto a su piano, dedicó la que sería su última canción,  diciendo, “Para quienes estamos de vuelta”.  Después de una tanda de aplausos por parte de la gente, empezó a cantar  “Canción para mi muerte”  del álbum “Vida”, de Sui Generis. Aunque sólo interpretó la primera estrofa porque acto seguido se levantó y volvió a desaparecer, esta vez, de forma definitiva. Pero la gente, emocionada con la situación, siguió cantando hasta el final. Cientos de personas entonando la misma melodía, que tras la ausencia de Charly García, pasaron a  convertirse en las protagonistas de la noche.

 Aunque el Auditorio no se llenó en su totalidad, quienes lo vieron se fueron con un buen sabor en la boca. Sin embargo,  el calor, combinado con la edad de la mayoría de las personas que acudieron al concierto (entre 25 y 50 años) hizo que la gente se cansara seguido y dejara de alentar, por momentos, al músico argentino. Aunque bien, puede ser que la pasión se manifieste de distintas formas en cada país. Mientras que en Argentina es difícil concebir que un público se mantenga sentado en su butaca al mismo tiempo que se encuentra escuchando a uno de los máximos rockeros que tiene el país, en México parece ser totalmetne normal. Se vio con Rata Blanca hace unos años, cuando se presentó en el Teatro Metropolitan, y se volvió a ver hoy con Charly.

 Dicen que en esta vida, hay que morir varias veces para renacer. Y Charly García, decidió abandonar el camino de las drogas y de la destrucción para  demostrar que está más vivo que nunca, dispuesto a seguir tocando con la misma excelencia que siempre lo hizo. Dio gran lección a aquellos jóvenes que piensan que el rock se trata de romper cosas y drogarse. Un Charly García desintoxicado, totalmente reivindicado.

 Terminado el recital, te quiero decir (aunque probablemente jamás leas esto):

Gracias Charly por dejar a Argentina tan bien parada. Gracias por tu solidaridad con Gustavo Cerati y por tu serenidad a lo largo del concierto. Gracias por no haber dado pie a que la gente y la prensa que tan malvada puede llegar a ser algunas veces, hablaran de tu mal comportamiento porque esta vez no quedó otra más que elogiar cada segundo que nos regalaste con tu música y tus reflexiones, tan sabias.

 Gracias por cerrar de la forma que lo hiciste, con una canción que tantos recuerdos trae a la gente. Sí, porque vos no sólo marcaste una década, sino que a toda una sociedad que creció escuchándote. Porque los padres que te seguían en su juventud, eligieron transmitirle a sus hijos cada canción tuya.  Y aunque tanto como vos como cada argentino que viene, se limitan a decir nada más que “Gracias México”, te cuento que ayer, fuimos varios los argentinos que te fuimos a ver.

 Así que nuevamente, gracias por volvernos a conectar con nuestras raíces, con nuestra infancia y juventud; porque hoy, que nos toca estar lejos de casa, encontramos en la música, en este caso la tuya, una máquina del tiempo, que nos transporta a nuestros recuerdos más puros y nos reencuentra con todos los seres que por alguna razón, ya no se encuentran cerca pero que fueron parte de nuestra vida, dejando marcas que lograste destapar.

 Pero sobre todas las cosas, terapeuta, amigo, consejero, o simplemente el gran músico que sos,no me queda más que decir

GRACIAS CHARLY POR EL MOMENTO QUE NOS REGALASTE, POR ESTAR DE VUELTA Y EN TU MEJOR VERSIÓN

– Setlist

Si bien la gente se quedó con ganas de seguir escuchándolo, procuró dar un breve recorrido por su historial musical. Dentro de su repertorio, Charly García decidió incluir temas de su etapa como solista, con Serú Girán y Sui Generis.

“Demoliendo hoteles”

“Promesas sobre el bidet”

“El rap del exilio”

“No soy un extraño”

“Cerca de la revolución”

“Filosofía barata y zapatos de goma”

“No te animás a despegar”

“Fanky”

“Adela en el carrousel”

“El amor espera”

“Rezo por vos”

“Yendo de la cama al living”

“Nos siguen pegando abajo”

“Influencia”

“Llorando en el espejo”

“Pasajera en trance”

“Me siento mucho mejor”

“Tu vicio”

“Nuevos trapos”

“No me dejan salir (Estoy verde)”

“No voy en tren”

“No se va a llamar mi amor”

“No toquen”

“Canción para mi muerte”