Archive | July, 2010

Y dónde quedó la seriedad

26 Jul

 

Desde hace varios años  el “puterío” vende en la sociedad argentina. Por eso programas como “Bailando por un sueño” tienen alto puntaje de rating y personajes como Ricardo Fort, que no serían nadie si no se pusieran a hablar incoherencias totalmente irrelevantes al mundo frente a una cámara, son tan conocidos.  Pero esta enfermedad, este chusmerío barato que entretiene a una sociedad cada vez menos educada para elegir ver contenidos de mayor calidad, también ha invadido el campo futbolístico.

            Y no se trata solamente de culpar a la prensa, que muchas veces genera cierto ambiente cabaretero dentro del deporte, sino que hoy vemos a los mismos protagonistas ejercer un circo, que puede ser entretenido las primeras veces, pero empieza a ser bastante tedioso a medida que pasa el tiempo y deja de ser un chiste para convertirse en una realidad deportiva.

            “El show del fútbol”, popularmente conocido como “El programa de Fantino” (hasta tiene un hashtag en twitter) se caracteriza por constantemente armar polémica de cualquier situación “incómoda” que se presente en este deporte. En las redes sociales son muchos los que dicen que en este programa se “habla de todo menos de fútbol”; sin embargo, son miles los seguidores que tiene, pese a empezar tan tarde en la noche del domingo y terminar en la madrugada del lunes, cuando a pocas horas hay que levantarse para ir a estudiar o trabajar.

            Ayer a la noche, este programa que generalmente más que informar, entretiene con la presencia de quienes conforman la mesa de debate y con sus discusiones estancadas que pocas veces llegan a algo, consiguió tener entrevista telefónica con los personajes principales de los dos best-sellers en este momento: sí, con Diego Maradona y Juan Román Riquelme. Es que estas últimas semanas, el fútbol y el mundo periodístico del deporte giran en torno a la continuidad del primero como director técnico en la selección argentina y la renovación por cuatro años del segundo, en Boca. Dos novelas que dan mucho que hablar pero que siguen sin resolverse.

            Se podría decir que la AFA perdió la poca seriedad que tenía en el momento que eligió a Diego Armando Maradona como director técnico de la selección argentina. Porque este señor, nada más y nada menos, que el mejor jugador que pudo haber tenido Argentina y el mundo, no tenía experiencia para dirigir y para colmo, recibió en sus manos a una selección bastante golpeada que tuvo que rearmar para enfrentar el mayor reto que puede tener un director técnico, al igual que un jugador: el Mundial. Pero muchos nos compramos el cuentito de la falta de “motivación” por parte de los jugadores, que sólo Maradona podía sacar adelante junto a un cuerpo de personas “capacitado” que lo asesoraría en lo técnico. Y no, la motivación era lo de menos. La selección hace tiempo que sufre de problemas mayores que van más allá de sentir o no la camiseta.

            En la conversación de ayer con el todavía técnico de la selección argentina, Maradona dio razones suficientes para no continuar en el cargo. Volvió a decir que  frente Alemania no podía cambiar el equipo que venía ganando todos los partidos, como si hacerlo fuese un pecado. No se necesita haber estudiado un curso de dirección técnica para entender que un buen técnico es aquel que estudia al rival y arma al equipo que mayor lo incomode a éste. Los esquemas tácticos se arman acorde a las circunstancias y el partido contra Alemania se planteó mal desde la alineación.  

            Aunque acá viene lo más indignante de todo. Cuando su “amigo” Toti Pasman, el mismo que tuvo que soportar que Diego le dijera sutilmente que “la tenía adentro”, le preguntó si vio el partido contra Alemania, nuestro capacitado director técnico le contestó que no y que no lo pensaba  hacer.

Podemos interpretar esta respuesta de dos formas: O está siendo sincero y expuso su incapacidad para seguir dirigiendo, o vio el partido más de una vez, lo analizó y dio esa respuesta poco deseable porque el que la preguntó no es de su agrado. Y sabemos cómo le responde a los periodistas que no comparten su visión. Lo cierto es que ambas interpretaciones vuelven a mostrar la poca seriedad con que se manejan las cosas en el fútbol argentino. Maradona sabía que miles de personas lo estaban escuchando en ese momento y que todas sus declaraciones saldrían en los periódicos del mundo al día siguiente y no supo dar una respuesta coherente (más allá de si sus intenciones eran joder a Pasman o no). Desde que terminó el Mundial, NUNCA escuchamos una autocrítica por parte de él, y eso es lo más triste; porque si admite que se equivocó, por lo menos se puede pensar en mejorar, pero si no empezamos por ver los errores propios, jamás se va a evolucionar.

            En este momento están reunidos Grondona y él para definir el futuro de un país.  De por sí, poco seria fue la AFA al decir que no tenía un plan B si Maradona no aceptaba seguir, y menos seria todavía, al optar por renovarle cuatro años más sin antes haber visto el proyecto presentado (si es que se presentó) del técnico. Maradona dijo que él sigue sólo si se mantiene el mismo cuerpo técnico que hasta ahora, hecho en que la AFA aparentemente no concuerda. Tevez salió ayer a respaldarlo, perdiendo toda seriedad también, y mostrando, por lo menos a mí, poco compromiso por mejorar las cosas. Poco serio fue el análisis hecho por quienes tienen que tomar una decisión a la hora de renovarle el contrato por tanto tiempo. Poco serio o demasiado cobarde. Es que viste cómo son las cosas, hay que ser un valiente y comerse las puteadas que sean, para ponerlo en su lugar a Maradona, porque a Maradona, se le perdona TODO (¿?)

Tanto el caso Maradona como Riquelme, se están manejando con poca ética y sobre todo, poco respeto hacia el hincha, que cada vez se desgasta más. Nos tienen de ignorantes (me pregunto si no será que lo somos) y se olvidan que el circo no dura para siempre. BASTA de actitudes individualistas por parte de los dirigentes, jugadores, técnicos, todos. Hay que pensar y jugar para el equipo en todo sentido, desde el lugar que le toca a cada uno. Terminemos con esta lucha de egos entre el ídolo y los dirigentes, donde el que cede pierde. Dejemos de aceptar todo lo que dice-hace el ídolo cómo si le debiéramos la vida. Nos dieron ENORMES alegrías, pero es obligación de todos analizar su presente y ver en qué pueden ser útiles hoy y en que no. Empecemos, de una vez por todas, en pensar en el bien del fútbol. La selección argentina, además de un proyecto, necesita un técnico serio que hable en sus decisiones tácticas; que hable con resultados y pase menos tiempo discutiendo con periodistas. El técnico con personalidad no es aquel que se para prepotente, frente a una cámara a dar discursos de motivación, a mostrar que él solo tiene el poder. Verdadera personalidad tiene aquel técnico que pasa desapercebido, pero que sabe conducir al equipo hasta explotar su máxima capacidad, mostrar todo su potencial (aunque muchas veces no se consiga la Copa Mundial).

   Pero bueno, a la gente en Argentina le gusta ser protagonista, le gusta sobresalir, hacerse notar. No sólo los jugadores quieren su gol. Y lo que necesitamos para realmente sobresalir, es ejercer lo contrario. Además, claro está, de dejar los intereses personales en un segundo plano y pensar tener uno en común, un proyecto colectivo.

            En pocas horas vamos a saber la resolución y espero que en esta bendita reunión se dejen de boludear y empiecen a ser serios. Si la selección argentina quiere ser la mejor del mundo, necesita tener además de los mejores jugadores, al mejor cuerpo técnico. Dejemos el circo de lado y empecemos a pensar qué es lo que nos conviene realmente FUTBOLÍSTCAMENTE hablando.  Y si nos toca seguir siendo un chiste, por lo menos que en estos cuatro años el dt se capacite y la AFA se comprometa más con el fútbol y menos en los negocios que tanto manchan la esencia del deporte.

10 cosas que me dejó el Mundial

12 Jul
  1. Una gran desilusión: con respecto a mi selección. Después de muchos años la selección argentina había logrado cautivar de nuevo a la población y nos había entusiasmado con llegar muy lejos, con jugadores como Messi, Tevez, Higuaín y sobre todo, con Diego Armando Maradona como director técnico. Nuevamente, nos quedamos en cuartos, tras perder con Alemania por segunda vez consecutiva.
  2. Un técnico que murió con la suya: Diego Armando Maradona, como tantos otros argentinos, apostó a la delantera y descuidó demasiado el mediocampo. Mascherano demostró toda su fortaleza pero no pudo solo cuando se trató de recuperar la pelota. El partido contra Alemania fue mal planteado desde la alineación. Parece ser que no escuchó la alerta después de ese desastroso partido con México.
  3. Un equipo con HUEVO: Uruguay, que clasificó último y de repechaje en las eliminatorias, se mostró fuerte en todo momento, aún cuando figuras como Lugano, Fucile y Suárez no pudieron jugar. Oscar Tabarez demostró ser realmente un maestro y Luis Suárez, un héroe nacional con esa mano sobre la línea. Forlán tampoco se quedó atrás y mostró su capacidad de líder en todo momento, además de su condición de goleador. A excepción de su debut con Francia, los charruas hicieron GRANDES partidos, no se achicaron jamás.
  4. Un aprendizaje: El juego colectivo triunfó sobre las individualidades. Tener a Messi, Cristiano Ronaldo, Wayne Rooney, Kaká, Drogba, Eto’o, entre otras figuras, no garantiza el éxito. Tener equipo sí. Los cuatro finalistas, aunque contaron también con los mejores jugadores de la Copa, apostaron a este juego colectivo manteniendo un orden en todas sus líneas.
  5. Una reflexión: Cometer errores es característica de los seres humanos pero hay faltas imperdonables. El arbitraje deberá cuanto antes tomar nuevas medidas para poder hacer un mejor trabajo en las próximas competencias. Agregar dos hombres atrás del arco, incorporar la tecnología, pueden ser algunas alternativas.
  6. Partido más infartante del Mundial: Italia vs Eslovaquia. Los últimos minutos de ese partido fueron realmente emocionantes; Aunque a Italia no le alcanzó quedó claro que no mereció pasar a octavos porque de haber jugado sus primeros partidos como lo hizo al final del segundo tiempo, podría haber llegado más lejos. Otro técnico que murió con la suya: Marcelo Lippi. Por no querer hacer cambios generacionales, el equipo no llegó bien físicamente; jugadores veteranos que no pudieron marcar la diferencia. Un Cannavaro irreconocible. El partido de Uruguay vs Gahna también está entre los más infartantes, tuvo realmente de todo.
  7. Un México inflado por la prensa local que no pudo realizar su objetivo. Ganarle a la campeona del mundo y a la subcampeona, no garantizó nada. Ambas selecciones fueron humilladas tras no pasar a octavos. Un Javier Aguirre desganado, titulares inapropiados, serios errores defensivos. La decadencia del rendimiento de los mexicanos, ¿habrá sido porque los intereses futbolísticos quedaron en un segundo plano y se respondió a otros más comerciales, económicos?  Una revelación: Javier “Chicharito Hernández”. Jugador con hambre de gloria: Salcido. Habrá que ver qué hay que hacer para mejorar este rendimiento…tal vez los cambios tienen que venir de arriba, donde por el momento, hay un presidente de una Federación, que admitió no saber nada de fútbol.
  8. Unos CABALLEROS Holanda no tuvo grandes partidos pero hizo lo suficiente para llegar a la final. Tercer fracaso en la historia de los mundiales, tercera final perdida. Un Van Persie que dejó que desear, pero un Sneijder y Robben que se pusieron el equipo a los hombros. Gran gesto el de los holandeses de felicitar a los españoles y saludar uno por uno, terminado el encuentro.
  9. Un merecido campeón España era la gran favorita a ganar la Copa del Mundo, probablemente desde el día que ganó la Eurocopa, después de jugar la final con Alemania en el 2008. Trabajo del Barcelona, del Real, del mismo del Bosque o del desaparecido Aragonés, los jugadores fueron de menos a más en este mundial.  Un Fernando Torres lesionado, que dejó mucho que desear pero un mediocampo envidiable. Villa contundente, goleador. Habría que analizar las razones del éxito deportivo de los españoles, para tomarlo como aprendizaje.

10.  Una pregunta: ¿Qué va a ser de Sudáfrica ahora que termine el mundial? Habría que analizar si este evento ayudó o ayudará a combatir la pobreza, a difundir la cultura africana por el mundo, a resolver problemas como las enfermedades de transmisión sexual, a promulgar la educación, a fortalecer la seguridad. Está claro que Blatter quería su mundial en África; ahora habría que ver si es capaz de seguir ayudando a su gente a prosperar en todo sentido.  Por último ¿Tendrá el fútbol un mayor auge en Sudáfrica a partir de la Copa? ¿Podremos ver en el próximo mundial, si es que clasifican, a una selección que cuente con un número significativo de blancos, o los blancos seguirán siendo exclusivamente parte del rugby y el cricket?

Bonus: Gran recibimiento a la selección argentina: Es claro que semejante recibimiento se dio porque Maradona estuvo en la conducción del equipo argentino. Distinta hubiese sido la cosa si otro hubiera dirigido; y ojo, que no necesariamente pienso que se hubiese llegado a las instancias que llegó Brasil y el repudio de su gente. Aún así, el apoyo, y no FESTEJO, a la selección demuestra el amor incondicional a los colores. Lástima, que la gran mayoría de las personas que presenciaron dicha celebración, me atrevo a decir, sigue viendo a Maradona como el mejor jugador del mundo que fue, y no por su capacidad como director técnico. Está bien brindar tanto calor a estos muchachos (que quiero creer, tuvieron las mejores intenciones de llegar lejos), siempre y cuando no se deje pasar ni un error.  Que sirva para brindar confianza pero no conformismo.

  En cuanto a Maradona, no tenía experiencia para dirigir un Mundial, fue demasiado para él. Igualmente, si su contrato vence después de la Copa América, entiendo que se quede y si la gana y encima jugando bien, siga en Brasil 2014. Habría que analizar su cuerpo técnico y rodearlo de gente más capacitada que lo respalde. Si se tiene que ir, lo entiendo; pero a ver si el próximo técnico que llegue tiene la capacidad de dirigir a la selección, además de un comprometido apoyo de la AFA, donde le proporcionen las facilidades que necesite y le den continuidad.

Finalmente espero que el pulpo Paul no llegue al 2014 porque sus predicciones me restaron emoción a todos los partidos. Aunque nunca confié plenamente en él, el molusco no se equivocó. Espero ver en Brasil partidos con más goles, con jugadas inolvidables y una final, por qué no superclásica: el país anfitrión vs Argentina. Pero por el momento, a seguir soñando y a prepararse para la Copa América 2011.

Conversando con Edgardo Codesal, a veinte años de esa polémica final

11 Jul

  El ex árbitro uruguayo nacionalizado mexicano, analiza la situación en que se encuentra el fútbol en México y declara que mantiene su postura respecto al penal cobrado en la final de Italia 90

Edgardo Codesal se mostró siempre como un hombre fiel a sus convicciones, seguro de cada paso que ha dado, tanto adentro, como afuera de la cancha. A él no le interesa lo que millones de personas piensen acerca de sus actuaciones arbitrales. Tampoco le importa sonar duro a la hora de analizar y criticar el rendimiento de la selección mexicana en Sudáfrica 2010.  Porque así es él, determinante, firme en su forma de pensar.

La selección mexicana de fútbol confiaba en hacer un distinguido papel en la Copa del Mundo celebrada del 11 de junio al 11 de julio del 2010. Sin embargo, más allá de contar con la que se conoce como la mejor generación de jugadores que ha tenido este seleccionado a lo largo de la historia, el conjunto mexicano se volvió a quedar en octavos de final, tras perder con Argentina por segunda vez consecutiva en un Mundial. El sueño de pasar al quinto partido se vio frustrado nuevamente.

No hay una razón específica ni un culpable destacado al momento de analizar el constante fracaso del fútbol mexicano.  Algunas personas se lo atribuyen a Javier Aguirre, el técnico que estuvo al mando durante parte de la fase eliminatoria y en la Copa; otras, prefieren señalar a los jugadores, como el caso del Bofo Bautista, Cuauhtémoc Blanco y Guillermo Franco, quienes no lograron destacarse en los minutos que se les dio. Lo cierto es que resulta fácil para el hincha señalar y sentenciar; pero la responsabilidad recae en más de uno. Tanto la Federación del Fútbol Mexicano, como el técnico, sus jugadores, la prensa y el mismo hincha, tienen, desde el lugar que les toca,  algo de responsabilidad en el fracaso de la selección.  Para Codesal, son varios los aspectos que se tienen que reflexionar si se quiere llegar más lejos en las próximas competencias deportivas, y este Mundial sirvió para darse cuenta, de una vez por todas, que las cosas, por más obvio que suene, hace tiempo no se están haciendo nada bien.

SUS PALABRAS

“El gobierno debería trabajar con el fútbol para desarrollar socialmente a su pueblo. Tiene que entender que su trabajo no es dirigir a la selección; su trabajo sería tratar de fomentar el deporte de las bases para encontrar los talentos y el día de mañana los lleve a tener once, que sean campeones del mundo”  Explica que esto significa un proyecto de futuro, que debe tener como aspiración, no sólo un quinto partido, sino también, el primer lugar en el Mundial.

            El cambio de mentalidad también es fundamental: “No se gana solamente con el sí se puede. No se gana con el deseo de hacerlo; no se gana con el simple hecho de decir “vamos a llevar a la mejor generación que tenemos”, pero ¿Cómo la hemos trabajado?”  Es que Edgardo entiende que parte de la ilusión del pueblo mexicano en esta Copa, se debió a que varios de sus jugadores fueron campeones en el Mundial Sub 17, disputado en Perú en el 2005. Sin embargo, es consciente de que realmente no se analizaron las razones de esa victoria ni se fomentó qué se hizo bien para llegar a esa instancia. Sudáfrica 2010 demostró que el juego colectivo triunfó sobre la capacidad de las individualidades. Pensar que México iba a llegar lejos por contar en este Mundial con Vela, Dos Santos o quienes fueron parte de ese plantel ganador, era demasiado idealista: Pasaron cinco años y cada uno de ellos tomó un rumbo distinto, con diferentes formaciones que debieron ser unificadas a la hora de pertenecer a un nuevo equipo.

 

“La desilusión es producto de que en realidad no hay un proyecto real de trabajo en las bases; y eso lo tiene que iniciar el gobierno; y eso se hace en las escuelas; y para eso la Constitución tiene la SEP, y la SEP tiene a la CONADE, y la CONADE tiene que estar en las escuelas trabajando para generar esos talentos”.  Y a él se suman varios especialistas en materia de salud, quienes sostienen que la obesidad en México es producto de una mala alimentación, además del sedentarismo alarmante que afecta a los ciudadanos. La tecnología, hace que cada vez sean más las personas que eligen ver un deporte por televisión en vez de practicarlo. Es por eso, que las escuelas son responsables de difundir la actividad física, primero, para mantener a los jóvenes saludables, y después si se puede, encontrar esos talentos que merecen ser respaldados. “Y si no cambiamos nuestra mentalidad, que los proyectos tienen que ser a muy largo plazo, y no para que sean botín político de nadie, entonces no vamos a progresar”.

 “No ganamos no sólo en el deporte, no ganamos como país”

Cuando se le preguntó qué pensaba acerca de que gran parte de la población considera que el fracaso del fútbol mexicano se debe a que éste tiene dueños y pertenece a un duopolio de televisoras (Televisa y TV Azteca), prefirió deslindar la responsabilidad a éstas. Sería oportuno mencionar, que actualmente trabaja de comentarista en TDN, el canal deportivo perteneciente a Televisa.

 

“Lo que debemos hacer, no es que las televisoras se vayan de ser dueñas del fútbol, sino, regular cómo van a manejar ese fútbol. Guillermo Cañedo convenció a un presidente de una Federación en aquel momento, que se llamaba Joao Havelange, y le dijo: esto es lo que hay que hacer. Se casaron los dos y cambiaron el mundo del fútbol al punto que hoy manejan miles y millones de dólares todas las federaciones. No se tienen que ir porque ellos son factores del desarrollo del fútbol; tienen que estar ahí y tienen que colaborar. Pero tienen que tener la sabiduría de poner la gente idónea, la gente capaz, que sepa de fútbol para que cree ese proyecto para que tenga el éxito que buscamos”  El problema,  es que el mismo presidente de la Federación Mexicana de Fútbol, Justino Compeán, declaró tras la eliminación de México, que él no sabe de fútbol y no necesita saber para hacer su trabajo. Así que mientras el hombre esté al mando de la Federación, probablemente no se vaya a contar con la sabiduría requerida al momento de elegir al próximo técnico. Sólo queda esperar que quienes lo acompañan en la dirigencia, sepan al menos, un poquito del deporte y no nada más de negocios. “No se deben salir, se deben saber organizar”, concluyó.

 

Alemania 1-0 Argentina: Un penal, que sigue dando de qué hablar

Se jugaban los últimos cinco minutos del segundo tiempo. El partido iba cero a cero. Aunque habría que aclarar que no era un simple encuentro entre las selecciones de Argentina y Alemania (ya es un clásico en los mundiales), era nada más y nada menos que la final del Mundial de Italia, en 1990, disputada en el Estadio Olímpico de Roma.

            En el minuto 85 el alemán Rudi Voeller consiguió entrar con la pelota al área, y Roberto Sensini logró robarla, pero con falta, según el árbitro. Y así fue como  Andreas Brehme, quien años después admitiría que no fue penal,  convirtió el único gol del encuentro, gracias a la polémica sanción otorgada por Edgardo Codesal.

            Al revisar la jugada, es claro que queda a la interpretación del árbitro considerar si es falta o no, aunque después de ver varias repeticiones, el toque dentro del área parece ser realmente mínimo. Hoy  Codesal mantiene la misma postura que veinte años atrás, está seguro de haber cobrado perfectamente bien esa falta

“Admiro una cosa: el argentino tiene siempre el deseo de ganar y la convicción de que va a ganar. Lo único que no aprendió todavía, es a perder y por eso tiene grandes fracasos. Cuando pierden no lo saben aceptar, eso pasó en Italia.

Desde el primer minuto alguien les calentó la cabeza también de afuera, los hizo creer que todo estaba arreglado para que perdiera; porque en Argentina, lamentablemente, “o ganamos nosotros o nos roban el campeonato”

Cuando Maradona mete la mano para hacer un gol, eso es viveza. Entonces, ahí sí, los felicito por el deseo de siempre querer ganar pero también les critico el deseo de no saber aprender a perder”

Cuando se le preguntó si hubiese vuelto a cobrar penal en caso de haberse  dado el día de hoy la misma jugada, prefirió opinar del arbitraje en general y no contestar a esa pregunta. La verdad, ya no tiene sentido analizar esa decisión arbitral, porque la Copa se la terminó llevando Alemania y es algo que no se le puede quitar, pese a haberse equivocado el referí. La intención de la pregunta era ver si con la experiencia acumulada a lo largo de los años en el ámbito futbolístico, podría llegar a cambiar de parecer, o darse cuenta de que el contacto fue mínimo y la decisión tomada, demasiado exagerada. Después de todo, al fútbol se le exige distintas cosas dependiendo el contexto, y muchas veces el “fair play” se deja a un lado para dar mayor espectacularidad al juego.

Cómo vio el arbitraje de Sudáfrica 2010

“El uso de la tecnología va a tener que llegar tarde o temprano, aunque el presidente Blatter no lo quiera. Lo va a tener que implementar porque va a ser la presión más fuerte y no va a poder soportarla.

Ahora, usar la tecnología para decidir en una fracción de segundo, si una jugada es falta o no falta, eso no va a pasar.

Aclara que un buen árbitro debe tener personalidad, fuerza, energía y convicción. “No hay faltas ni pequeñitas, ni medianas, ni grandes: hay faltas 

En cuanto al arbitraje mexicano, no lo vio tan bien como en Alemania 2006. No sólo responsabiliza a los silbantes Armando Archundia (quien dirigió el partido que definió el cuarto puesto para Uruguay y el tercero para Alemania) y Marco Antonio Rodríguez, sino que metió en la misma bolsa a todo el cuerpo técnico. Considera que el primero debe venir a México a transmitir su experiencia a todos los jóvenes que aspiran convertirse algún día en árbitros y termina diciendo que para él, el arbitraje mundial sufrió una involución en esta Copa.

Así es él. Tiene personalidad, fuerza, energía y sobre todas las cosas, convicción. Dentro y fuera del terreno de juego. Me pregunto si no sería necesario agregar a su lista,  una de las pretensiones de validez, propuestas por Habermas: veracidad.  Y por qué no, la humildad de cambiar de opinión con el pasar de los años y la ayuda de la tecnología. Pero bueno, después de todo, él estuvo capacitado para ser árbitro, yo no. Así que no soy quien para juzgarlo. Imaginando un escenario donde tanto Marco Antonio Rodríguez como Edgardo Codesal son contemporáneos, me entra la duda sobre cuál de los dos es más protagonista. Pero como los escenarios imaginados no existen más que en la mente de cada uno, mejor no dedicarles mucho espacio.

            Sólo me queda por decir, que hoy tuve a menos de dos metros, a uno de los hombres más odiados por los argentinos en la historia de los mundiales, y no le tuve rencor. Será tal vez, porque estoy acostumbrada a las fallas arbitrales y entiendo que errar es humano. Igualmente, tuvo suerte de que para la final, todavía estaba en la panza de mi mamá y no tenía noción de la vida. De distinta forma se hubiese dado la conversación de hoy de haber pasado lo contrario.  Prefiero quedarme con sus comentarios respecto a la selección mexicana que tienen algo que aportar a la sociedad, y dejar en el olvido ese penal que terminó con la mejor presentación que tuvo Argentina en un Mundial, después del 86.

Si querés escuchar la conversación completa:

http://www.megaupload.com/?d=UUJGTNH7