Archive | November, 2011

Algunos publicados en medios

23 Nov

Palermo se despidió de su casa

Domingo 12 de junio de 2011 es la fecha que quedará registrada en la historia de Boca Juniors, y no precisamente por haber ganado un campeonato o haber goleado al rival que se tenía en frente. No. Esta vez el protagonista de la noche no fue el equipo sino aquel jugador que durante años se apoderó del área adversa para meter los goles más insólitos y para fallar los más obvios, por qué no. Esta vez la gente fue a aplaudirlo a él, a devolverle todo el amor que le dio a la camiseta de Boca, pese a ser inicialmente aficionado de Estudiantes. Porque todo comienzo tiene su fin y por más que al hincha le cueste asimilarlo, a él ya le llegó.

Poco importó que en la penúltima fecha el Torneo Clausura el campeonato ya tuviera su ganador declarado: Vélez Sarsfield; tampoco es que la efervescencia de la gente se debiera a las posibilidad todavía distante de clasificar a la Copa Sudamericana. Faltaban dos horas para que empezara el partido ante Banfield y la Bombonera ya estaba llena, con los hinchas cantando a todo pulmón, como si se tratara de un Boca-River. Solo que esta vez los cantos iban dirigidos especialmente a una sola persona. Se preparaban para la despedida; para decirle adiós a Martín Palermo, el máximo goleador xeneize en todos los tiempos.

Una caravana de 5000 personas acompañó al equipo desde el hotel donde concentraba hasta la cancha. “Padre del área Palermo inmortal”, “Martín nunca te voy a olvidar”, “Extrañarte siempre, olvidarte jamás”, “La 9 siempre llevará tu sacrificio y pasión por Boca”, “El Loco volverá”, eran algunas de las frases que se podían leer en los carteles que habitaban las tribunas. Antes de iniciar el partido se le entregó a la gente el programa oficial, que como era de suponerse, iba dedicado a él.

“Parecía que Martín también estaba dispuesto a vencer el tiempo. Su sentido común, su responsabilidad profesional, su integridad como deportista y como hombre, hicieron que tomara una sabia decisión: irse en todo su esplendor” decía un comunicado del club. Y es verdad, porque pese a ya no rendir como hace años atrás, fue él junto al otro ídolo Riquelme, quienes se pusieron el equipo al hombro en tiempos de crisis, y quien con sus goles alegró al hincha de Boca en las últimas fechas que se disputaron.

Sebastián Sellaro, relator del programa de radio “Somos Boca”, le escribió un poema titulado “El Gigante del Gol” en donde se pueden leer versos que dicen “Palermo grande, nunca viejo, Palermo chico tuvo un sueño. Y fue su vida de película…Palermo Hollywood, un loco eterno”. Una vida de película; quedó como slogan. Y su película próximamente va a llegar para quedar en la historia y mostrársela orgullosamente a las futuras generaciones que porten la camiseta.

El partido fue decepcionante para el club de la Ribera. Iba ganando 1 a 0 a Banfield, teniendo el dominio absoluto de la pelota. Pero como dicen por ahí, los goles que no se hacen en un arco se meten en el otro-ley del fútbol-en el segundo tiempo cayó el empate. Sin embargo, ni el amargo resultado conseguido ni mucho menos el escandaloso frío otoñal, ni las altas horas de domingo por la noche, lograron aplacar la mística generada en torno a este hombre, tantas veces héroe.

A lo largo de la semana se hablaba de una posible sorpresa al futbolista por parte del club, pero nadie sabía exactamente qué era lo que se tenía preparado para él.

Al finalizar el encuentro, el aun jugador (ya que declaró querer estar la última fecha ante Gimnasia) se quedó despidiéndose de sus colegas, periodistas, mientras se armaba una tarima para que éste fuese homenajeado como a los ojos del hincha, merecía ser. Palabras de agradecimiento por parte de sus compañeros, su familia, y de toda la gente que concurrió a la cancha y que a lo largo de los noventa minutos no dejó de dedicarle canciones como “Olelé, Olalá, Palermo es de Boca, de Boca no se va”, “Aplaudan aplaudan no dejen de aplaudir, los goles de Palermo que ya van a venir”, “Muchas gracias Palermo, Muchas gracias Palermo”, entre otras.

La noche se iluminó con fuegos artificiales y con el calor de las personas que tenían una mezcla de sensaciones: desde la alegría absoluta al ver en las pantallas reproducirse sus mejores goles-y volverlos a gritar con la misma emoción que años atrás-hasta una profunda nostalgia al caer en que quien ayer portaba la camiseta número nueve, especialmente diseñada con un número en dorado, ya no volvería a marcar otro gol en casa.

Se reprodujo un video con saludos de distintas personas que lo acompañaron, desde sus hijos, sus padres, hasta compañeros como Guillermo Barros Schelotto, el podólogo, y el querido virrey, Carlos Bianchi. En la misma cancha se encontraban éste, Maradona y Basile, entre otras figuras que comparten una misma pasión: su amor a Boca. Y quienes no pudieron asistir al partido optaron por expresarse en medios alternativos, como Twitter, donde se vio entre muchos, el mensaje de Juan Martín del Potro para el nueve:

“Palermo significa muchas cosas para Boca y para mí. Es de lo que mejor que tuvo el club en su historia. Lo vamos a extrañar muchísimo. Lamentablemente no pude compartir ese gran momento junto a él. Como amigo le deseo lo mejor del mundo en su nueva etapa. ¡Te quiero mucho! Felicidades por todos tus logros y que sigas siendo feliz”

Letras gigantes formaron la frase “No habrá otro igual”. La fiesta fue dirigida por el conductor Mario Pergolini, quien en chiste propuso que el lunes debía ser feriado nacional. Aplausos y más aplausos. Cantos hacia el héroe retirado. Palabras de agradecimiento de su parte.
“Siempre voy a decir que Boca es un grande no por los jugadores ni por los técnicos, sino por la gente. Se dijo que soy hincha de Estudiantes, pero a ustedes los voy a llevar siempre en mi corazón”.

Los socios vitalicios le entregaron una placa. “Vas a poder venir a la platea y no pagar entrada” decía simpáticamente el conductor. Pero ni eso alcanzaba para devolverle todo lo que él hizo por Boca. No había regalo tal que abarcara el agradecimiento eterno de los hinchas hacia él. Y por eso se le obsequió lo que a ningún otro jugador se le dio: El arco que da a la hinchada de Boca. Sí, leyó bien. La portería de fútbol, con un moño en el travesaño. Unas máquinas lo sacaron del piso y listo, ya se lo podía llevar a su departamento, donde ya dijo que no entra. No obstante, el goleador se vio conmovido y agradeció a todos esa despedida única, que pocos futbolistas en el mundo tuvieron la suerte de tener.

Martín Palermo como héroe no sólo de Boca, sino nacional. Un nacionalismo que se vio interpretado con el himno Nacional Argentino, tocado con armónica por Ciro Martínez, quien además de ser fanático del club de la ribera, es cantante de la banda argentina “Los Piojos”.

“Empaparnos el alma, la camiseta. Llorarlo todo, pero llorarlo bien” dijo alguna vez el poeta argentino Oliverio Girondo, sin saber que ayer esta frase iba a cobrar vida en el hincha de Boca. Fueron las lágrimas el denominador común en las caras de todos. Un adiós al futbolista y una bienvenida al héroe legendario. Porque al dar el silbatazo final, algo que parecía ser tan distante, finalmente llegó. Se sabía que ya no iba a haber próximo partido de local para su ídolo. Al menos no como jugador.

SUS LOGROS

Si bien hay quienes creen que el “Loco” no es tan buen futbolista por no haber triunfado en el extranjero, lo cierto es que en Boca se ganó el título de “crack”. Un optimista del gol, según su ex técnico Carlos Bianchi. Es que el Titán tuvo el privilegio de ser el máximo goleador en partido oficiales, con 236 goles; máximo goleador en torneos locales, con 193; máximo goleador en partidos internacionales, con 43; Máximo goleador en la Bombonera en Copa Libertadores, con 14 y máximo goleador en la Bombonera por torneos internacionales, con 26.

A su vez, se permitió ganar con Boca 14 títulos: cuatro Aperturas (1998, 2000, 2005 y 2008), dos Clausuras (1996, 2006), dos Libertadores (2000, 2007), una Intercontinental (2000), dos Sudamericanas (2004, 2005) y tres Recopas (2005, 2006 y 2008)

Por lo pronto a Boca Juniors le queda encontrar su sucesor. Alguien que no le pese la camiseta, como no le pesó a él. Todo parece indicar que Lucas Viatri es quien ocupará su lugar; lo cierto es que el equipo debe hacer una renovación de plantel, porque necesita mucho más que un buen nueve para poder volver a ser protagonista de todo lo que juegue.

http://msn.mediotiempo.com/futbol/internacional/noticias/2011/06/13/palermo-se-despidio-de-su-casa

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La fe del Diego

“Diego nuestro que estás en la Tierra, santificada sea tu zurda. Venga a nosotros tu magia, háganse tus goles recordar, aquí en la Tierra como en el cielo. Danos hoy una alegría en este día y perdona a aquellos periodistas así como nosotros perdonamos a la mafia napolitana. No nos dejes manchar la pelota y líbranos de Havelange… Diego”.

Palabra de Dios, te alabamos señor. Amén.

Esta es sólo una de las oraciones que predican los seguidores de la Iglesia Maradoniana. Sí, leyó bien: existe una religión cuyo Dios supremo es el “futbolista todopoderoso, creador de magia y pasión”, Diego Armando Maradona; aquel ser amado por muchos, odiado por tantos otros e ignorado por nadie.

Todo comenzó el 30 de octubre de 1998, cuando los rosarinos Hernán Amez, Héctor Campomar y Darío Verón decidieron como broma festejar la navidad del nacimiento del “10”; año tras año celebraban lo mismo, hasta que en el 2001 finalmente se creó la Iglesia Maradoniana.

De a poco, lo que empezó como una parodia local, fue ganando adeptos alrededor del mundo, hasta llegar a tener más de 100 mil seguidores, entre ellos, reconocidas figuras del ámbito deportivo, como Ronaldinho y Messi, el “Messías”, según los maradonianos.

La Iglesia cuenta con sus propios rezos, que son adaptaciones del Padre Nuestro, Ave María y Credo. Su único fin es mantener en la memoria aquellas jugadas, goles, campeonatos y momentos, tanto buenos como malos, que les regaló Diego Maradona. Quienes la integran se juntan frecuentemente a hablar de futbol, especialmente, del ’10’.

También ofrece distintos tipos de servicios, como bodas, donde las parejas proclaman su amor frente a una pelota de testigo y el libro autobiográfico “Yo soy el Diego de la gente”, su Biblia. Una vez que el “cura” dice “Que el hombre no separe lo que el Dios del futbol ha unido”, el novio puede besar a la novia, y todos felices. En cuanto a los trámites, “lo único que te piden es llevar un número 10 en el saco” dice Adrián Alejandro González, uno de los jóvenes mexicanos que se casó en la Iglesia Maradoniana en el 2007.

Sin embargo, estos casamientos no tienen validez oficial; sus creadores aclararon desde el primer momento de su fundación que dicha Iglesia es una parodia que jamás ha tenido la intención de convertirse en una religión oficial.

Toda esta metáfora de Maradona como D10S (como lo escriben sus seguidores, con el mítico número diez) y el futbol como religión, es un homenaje al “Pelusa”, quien con su talento llevó a la Argentina a levantar una Copa del Mundo, además de conseguir con dos golazos vencer a Inglaterra, una nación a la que cuatro años antes, en batallas bélicas, no habían podido hacerlo.

Es por eso que la Iglesia festeja dos fechas: el 30 de octubre, la Navidad, y el 22 de junio, las Pascuas, en memoria a aquel partido que los argentinos, quienes llegaban al encuentro con un gran resentimiento por la pérdida de aquel territorio y sobre todo por la cantidad de muertes que había dejado la Guerra de las Malvinas, lograron vengar.

En la actualidad, la Iglesia Maradoniana sigue creciendo a tal grado que la firma EA Sports decidió incluirla en la campaña publicitaria “We are eleven” del videojuego FiFA 11’. En ella se explica cómo surge la idea de crear esta nueva religión y se escuchan testimonios de personas que ilustran un desenfrenado culto a Diego.

Cada Navidad maradoniana, los devotos a su iglesia se juntan en una pizzería a celebrar su nacimiento y brindar por él. Este sábado cumplirá 50 y su Iglesia planea organizar una gran fiesta en su honor; hasta se dice que el mismo D10S estará ahí… habrá que ver.

Maradona, considerado como el mejor futbolista argentino de la historia. Drogadicto y rehabilitado; revolucionario, comunista, populista, referente, víctima de los poderes que lo usan a su conveniencia, cómplice de los mismos.

Maradona, mito, ídolo, héroe y antiheroe. La contradicción personificada. Gambetero de la vida y de la muerte también. Así es él, blanco o negro; el que lo apoya es digno de formar parte de esta Iglesia, que lo sigue incondicionalmente. Allí podrá encontrar personas que comparten esa misma pasión; gente con la que jamás se va a entrar en debate en si Pelé es mejor que él o no, porque eso no está en discusión. Uno es el rey, el otro es Dios.

Si le interesa unirse a este movimiento, que más allá de la parodia, es una muestra de amor a este ex jugador, es necesario bautizarse antes; para eso, quien desee integrar esta comunidad, debe actuar la jugada de la famosa ‘Mano de Dios’, además de comprometerse a cumplir con los diez mandamientos establecidos a continuación:

1. La pelota no se mancha, como dijo D10S en su homenaje.
2. Amar al futbol por sobre todas las cosas.
3. Declarar tu amor incondicional por Diego y el buen futbol.
4. Defender la camiseta Argentina, respetando a la gente.
5. Difundir los milagros de Diego en todo el universo.
6. Honrar los templos donde predicó y sus mantos sagrados.
7. No proclamar a Diego en nombre de un único club.
8. Predicar los principios de la Iglesia Maradoniana.
9. Llevar Diego como segundo nombre y ponérselo a tu hijo.
10. No ser cabeza de termo y que no se te escape la tortuga

http://msn.mediotiempo.com/futbol/internacional/noticias/2010/10/30/la-fe-del-diego
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La violencia, ¿un marco más en la Copa América?

“Nosotros el domingo nos jugamos la historia pero ustedes se juegan la vida”, se leía en una de las tantas banderas que hicieron presencia en las calles porteñas a lo largo de la semana pasada y en el partido que terminó condenando a River a jugar en la Segunda División del futbol argentino. “Matar o morir”, decía otra. Eso sí, siempre en nombre del buen futbol.

Previo a que se inaugure la Copa América, por un momento se presentó la duda en los amantes de este deporte sobre dónde se jugaría la Final de dicho torneo, pues el Estadio Antonio Vespusio Liberti, más conocido como el Monumental de River Plate, se encuentra con varias de sus instalaciones totalmente destruidas debido a los disturbios ocasionados al finalizar el encuentro entre River y Belgrano de Córdoba el domingo pasado.

Para tranquilidad de ellos y de quienes compraron la entrada para presenciar aquella Final, el partido se seguirá jugando ahí. No obstante, el episodio sirve para nuevamente dejar entrever una de las tantas enfermedades de este deporte devenido en negocio.

La historia se repite una y otra vez. Y la violencia vuelve a ser protagonista en un plano cuya realidad supera cualquier tipo de ficción. Son 256 las personas que murieron a causa de la violencia en el futbol. Y si las cosas no toman otro rumbo, esta cifra irá en aumento. Tres partidos suspendidos a lo largo del Clausura 2011, la entrada de hinchas al campo de juego en el partido de ida entre Belgrano y River, y estos últimos incidentes en la vuelta, parecen no servir para hacer real conciencia sobre las manchas que están asechando a este deporte.

A dos días de haber descendido River a la Segunda División del futbol argentino, su ahora técnico Matías Almeyda recibió la noticia de que deberá pagar 13 mil pesos argentinos por besar la camiseta de su equipo frente a la hinchada de Boca, en el último Súper Clásico cuando como jugador se iba suspendido de la cancha. Incitación a la violencia, sentenció el fiscal.

“El futbol no es solamente un deporte, es un negocio en el cual están involucrados los barra bravas y tienen la protección de la AFA” Congruencia es lo que falta en la justicia argentina. Se imputa al jugador por incitar mediante un beso y se deja en libertad a cientos de oportunistas que no sólo la incitan, sino la ejercen.

Es difícil erradicar la violencia cuando ésta está institucionalizada en el futbol argentino. Las eternas barras bravas que aparentemente son rechazadas por los clubes, manejan impunemente una parte importante de éstos. Ellas ahí están, a la vista de todos, alentando en las buenas y agrediendo en las malas. Todos las ven, pocos se animan a tocarlas.

Para ellas, el futbol es un negocio más del cual lucrar. A través de la venta de merchandising, la reventa de entradas, los paquetes de partidos para extranjeros, los trámites para asociar a gente a sus clubes, y otras actividades, consiguen sacar dinero.

“El futbol mueve otro tipo de negocio, el futbol no es solamente un deporte, es un negocio en el cual están involucrados los barra bravas y tienen la protección de la AFA y los distintos organismos”, sentenció en radio Eme Liliana García, Vicepresidenta de la ONG “Salvemos el futbol”.

Es que son personas como Liliana, ajenas al deporte y la política, quienes tratan de encargarse de eliminar esta escoria del balompié. A ella le mataron a su hijo en la Copa América de 1995 al finalizar el encuentro entre Argentina y Chile. Unos barras, una vendetta, tres puñaladas, una madre desolada y un chico muerto.

Este viernes tanto ella como quienes integran esta organización, irán a La Plata -donde se llevará a cabo el partido inaugural Argentina vs Bolivia- con una bandera con la foto de su hijo y un reclamo: “Terminar de una vez con la violencia en el futbol”.

“Lamentablemente la justicia no hace demasiado, el silencio de la justicia es cómplice. Hay mucha gente que está identificada en los videos y no se actúa”. Sin ir más lejos, el pasado domingo el árbitro Sergio Pezzotta denunció que en el entretiempo del partido entre River y Belgrano fue amenazado de muerte. Alguien de adentro del club dejó ingresar a este grupo de barras hasta donde el réferi se encontraba. Y él no fue el único amenazado. La esposa de Diego Simeone, ex técnico del equipo millonario, y sus hijos, también fueron increpados.

Como si eso fuese poco, el miércoles por la madrugada explotó una bomba molotov frente a la casa de un dirigente de River, Daniel Mancusi, provocando daños menores en la fachada de la vivienda.

“El silencio de la justicia es cómplice. Hay mucha gente que está identificada en los videos y no se actúa” El problema es que no sólo dirigentes del futbol son cómplices; hay gente involucrada en la política que hace arreglos con las barras bravas para que éstas acudan a sus actos y sirvan como seguridad. Otros ofrecen impunidad y beneficios a cambio de que éstas hagan propaganda.

Lo cierto es que la violencia no sólo está presente en el futbol sino en toda la sociedad. No son todos los hinchas unos sacados violentos. El domingo pasado, en medio del caos por el descenso de River, se rompieron los negocios de alrededor de la cancha y se saquearon sus productos. Vandalismo puro que nada tiene que ver con un resultado deportivo. Oportunistas que aprovechan la desolación del hincha para cometer delitos. Porque el verdadero hincha estaba conmovido, destrozado por ver a uno de sus grandes amores irse a la B.

Sin embargo, la violencia no sólo es impartida por los argentinos. Barras bravas chilenos también piensan hacer presencia en la Copa América. Bajo los rumores de que éstos se movilizarán a Mendoza, una de las sedes del Grupo C (integrado por Chile, México, Uruguay y Perú), autoridades de esta provincia así como chilenas, ya tienen armado un operativo de seguridad para impedir posibles disturbios.

Se trata de La Garra Blanca (Colo-Colo), Los de Abajo (Universidad de Chile) y Los Cruzados (Universidad Católica). Como una de las tantas medidas tomadas para prevenir cualquier tipo de tumulto, se realizarán exhaustivos controles en los micros que transporten gente desde Los Andes a Mendoza. Según informa el Diario Uno, cada selección será custodiada por dos motos de la Policía Vial, y una patrulla con policías que estarán en contacto con los jefes de seguridad de cada delegación. Además, se estima que habrán 20 policías resguardando afuera de los hoteles.

Para la Copa América se tienen preparados diversos operativos de seguridad. Habrá que esperar a que ésta comience para ver si son efectivos o no. Dicen que del error se aprende, y si bien hace tiempo se vienen cometiendo los mismos errores en el futbol argentino, se espera que esta vez no sea la violencia quien protagonice el torneo sino el futbol en su máxima expresión.

http://msn.mediotiempo.com/futbol/internacional/noticias/2011/06/30/la-violencia-un-marco-mas-en-la-copa-america

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Palermo, el ‘Loco’ resucitado

En Pascuas, huevos para todos. Y si bien él demostró a lo largo de su carrera que no le faltan, ayer, tras mucho tiempo, lo volvió a confirmar. Él es un “titán”, “loco” como pocos. Es capaz de fallar tres penales en un mismo partido pero definirte otro a último minuto y de la forma más insólita. O de siete ocasiones de gol, meterla una y porque la tiene servida. Pero este domingo, no fue un gol más en su carrera, que se está terminando.

Para los creyentes, hace exactamente 1978 años Jesús resucitaba entre los muertos. Ayer, domingo Santo, le tocó a él resucitar de uno de los peores momentos en su carrera. No fue un gol cualquiera; fue el que cortó con la mala racha de llevar 953 minutos sin anotar, cifra que para ser un nueve de área, es realmente alarmante. Este mismo fin de semana ya se le había dado la misma suerte a Torres, Kaká, Villa, Higuaín, quienes tampoco convertían desde hacía mucho tiempo. Por qué no habría de tocarle a él, se preguntaban los eternos optimistas, léase “palermistas”, antes de comenzar el partido contra Huracán.

Y al minuto 37 del segundo tiempo, Martín Palermo se encontró con él, con el máximo premio al que todo goleador, individualmente, aspira. Tras una jugada que él mismo inició, y un centro de Pablo Mouche, metió el 3-0 a un Huracán que pudo haber sido goleado por más diferencia, de no haber sido por el “9” de Boca que, como de costumbre, perdonó la mayor parte de las situaciones creadas.

El último 3 a 0 que había metido el equipo Xeneize de visitante había sido precisamente contra Huracán en el Apertura 2008. Un 3 a 0 que le da tranquilidad a todo un equipo, y a su máximo goleador, quien en varias jugadas demostró la falta de confianza adquirida a lo largo de las últimas fechas.

“Tuve varias (situaciones) y si en la última erraba me tenía que ir de la cancha”
Pero los días pasan y Palermo, luchador como pocos, se desgasta, a tal punto de ya haber anunciado que terminado el Clausura 2011 se retirará de las canchas -al menos como jugador- vistiendo la camiseta del club de sus amores, la de Boca Juniors. Una decisión tomada con meses de anticipación, en un contexto donde Boca no logra salir de la crisis por la cual atraviesa.

La realidad es que a sus 37 años el cuerpo le responde cada vez menos y como si eso fuese poco, sus compañeros no lo ayudan. Acostumbrado a jugar con un siete que desbordara y le tirara centros que le llegaban al pie o a la cabeza, hoy siente la falta de un Guillermo Barros Schelotto o un Palacio, en el equipo para poder definir. Boca llega cada vez menos al área y cuando lo hace, las jugadas y los centros que le mandan son desacertados.

Y un día llegó el técnico que se animó a sacarlo de la cancha. Julio César Falcioni ya había dejado afuera del equipo titular a Juan Román Riquelme, por estar debajo del nivel del resto. Qué ironía, el enganche de Boca sigue demostrando que ni estando en su mejor versión, es, valga la redundancia, el mejor del equipo (Aunque un reciente desgarro en el abdomen lo dejará fuera de las canchas por varias semanas, complicando aún más el panorama).

Hoy a Martín le toca una suerte parecida porque Falcioni lo priva de jugar los noventa minutos. Eso sí, va titular desde el arranque, por el respeto ganado, por el compromiso demostrado a lo largo de la semana, por su historia y porque así es Palermo, cuando parece que está todo perdido, te la clava en el ángulo.

Ayer jugó el partido entero porque además de meter gol, asistió. Y Boca, con una defensa todavía bastante débil, y un buen mediocampo y delantera, se enfrentó a un rival que tampoco anda en su mejor momento: se encuentra decimoctavo en la tabla de posiciones, y en zona de promoción.

El técnico aclaró en más de una ocasión, que sigue depositando confianza en Martín, y por eso seguirá arrancando de titular, más allá de convertir gol como ayer o no. Después de todo, Palermo es el máximo goleador en la historia de Boca, con 231 goles en el club, 301 en su carrera, y eso pesa al momento de dejarlo afuera.

Boca jugará la última fecha de este campeonato con Gimnasia en un partido con un sabor especial. No solamente sería el último de Martín Palermo, sino también el de Guillermo Barros Schelotto -otro ídolo del club-, por el lado del “Lobo”, quien también colgará los botines en junio, a sus 38 años de edad. ¡Qué mejor para Palermo que marcar su último gol contra uno de sus mayores rivales! No sólo alegraría a los boqueases sino a los hinchas del “pincha” que lo siguen admirando pese a jugar en otro club.

Eso sí, habrá que ver si para junio el “Loco” seguirá con la misma postura que tiene hoy. Porque Juan Sebastian Verón ya declaró que es bienvenido a retirarse dentro de un año, con la camiseta de Estudiantes.

http://msn.mediotiempo.com/futbol/internacional/noticias/2011/04/25/palermo-el-loco-resucitado

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Un descenso anunciado y transmitido en vivo

Buenos Aires, Argentina.- El 26 de junio de 1996 River Plate se consagraba campeón de la Copa Libertadores tras vencer al América de Cali. En ese entonces ni Enzo Francescoli ni Hernán Crespo, miembros de aquel plantel ganador, ni mucho menos los hinchas, se imaginaban que exactamente 15 años después, el equipo que bien supo ser Campeón de América se encontraría jugando en su propia cancha contra Belgrano de Córdoba en un partido que definiría su permanencia en la Primera División del fútbol argentino.

Paradojas de la vida, azar y sobre todo flaquezas deportivas, llevaron a que el 26 de junio del 2011 sea recordado en la historia del fútbol argentino como el día en que River Plate descendió a la B por primera vez en sus 110 años de historia, tras perder primero 2-0 en el partido de ida, y empatar a 1 en el Monumental con el equipo cordobés.

Hace años que las cosas en River no salen nada bien y poco se hizo para mejorarlas. Es fácil señalar a quienes se encontraban en la cancha en ese último partido en Primera. Sin embargo, no son ese puñado de jugadores ni su ya ex técnico Juan José López, los únicos responsables de la tragedia. Porque lo que pasó el domingo pasado fue una tragedia, le pese a quien le pese.

Por atrás hay presidentes como José María Aguilar, que hundieron al club en una crisis económica y deportiva, o Daniel Passarella, que en el año y medio que lleva presidiendo, tan sólo consiguió el temido descenso. Ni hablar de los últimos técnicos que pasaron por el club, y sus jugadores, cada uno de ellos, responsable del fracaso. Más cuando jugar la promoción se veía como algo tan lejano, distante del equipo más ganador de Argentina; como si la historia sola fuese a salvarlos, se subestimó la situación en la que se encontraban, hecho que los llevó al abismo.

Y si bien el descenso de River es algo lamentable para el fútbol, hay temas relacionados a este deporte que aun así, lo exceden, llegando a generar verdaderos problemas que deben ser cuanto antes analizados y solucionados en sociedad.

Al finalizar el encuentro pasó lo que todos sabíamos que iba a pasar si River descendía. Los hinchas enloquecieron y comenzaron no sólo a destruir las instalaciones del Monumental, sino a agredir a los jugadores del equipo contrario, a los propios y a la policía cuyas medidas de control se les fue de las manos. Y pensar que durante la semana se debatió si debía jugarse a puertas cerradas, algo que por diversas razones se descartó; “Es River Plate” (lo justifican los hinchas como si tuviese privilegios), y el espectáculo antecede lo deportivo.

No es exagerado decir que por momentos se vivió en esa zona un acontecimiento parecido a lo que ocurrió en diciembre del 2001, cuando el entonces presidente Fernando De la Rúa debió abandonar la Casa Rosada en un helicóptero. Desesperación, llanto, policía sacada de quicio, violencia en todas partes, fuego en las calles, saqueos interminables, nuevamente hicieron acto de presencia. Porque no sólo se destruyó en nombre de River y la pasión, sino que hubo oportunistas que aprovecharon para salir a robar. Vándalos, no hinchas.

Siguen abundando los barras bravas y mientras ellos estén, la violencia estará ahí, a la vista de todos, institucionalizada.

Y entonces palabras como pasión, hincha, amor a la camiseta, retumban en todas partes. Y se asocian con la violencia, una vez más.

Porque para muchos hinchas eso es la pasión. Esa sed insaciable de eso que cree que le llena. Pero Cuidado, porque buscar abastecerla lo puede hinchar hasta liquidarse. Enceguecida víctima devenida en victimario sus sentimientos desbordan su cuerpo y le ahogan el alma.

No es la primera vez en la historia del fútbol argentino en que un equipo grande desciende a la segunda división. Racing y San Lorenzo pasaron por lo mismo, y hoy están de vuelta. “Pero esto es River”, repetimos atónitos. Entendemos la historia que tiene este club, los numerosos campeonatos ganados, los ídolos, el misticismo acumulado alrededor de esta palabra; River Plate tiene vida propia, una vida que va mucho más allá de los nombres que hoy visten la camiseta. Y hoy, le toca transitar un sendero totalmente desconocido.

La realidad es que el fútbol en Argentina se inmiscuye en la vida política, social, cultural y económica de las personas, y viceversa.; cosa, que a veces, puede jugar en contra. Que el fútbol y la política se relacionen de forma constante no es ninguna novedad. Y menos en un país donde los partidos de fútbol se transmiten por la televisión pública.

El posible descenso de River Plate fue el principal tema elegido a debatir por los programas “oficialistas”, durante la semana pasada. Es que para éstos, medios como Clarín (tan enfrentado al gobierno) dramatizaban mucho al decir que el equipo “millonario”, tenía un pie en la B.

Un día anterior al partido decisivo, la presidenta de la Nación, Cristina Fernandez de Kirchner, se presentó en Cadena Nacional para comunicar a quién había propuesto como vicepresidente, de cara a las elecciones a llevarse a cabo el 23 de octubre, sin antes bromear con respecto a la situación del club. Hasta aplausos pidió para éste.

En esta constante y sin fin guerra entre poderes, River es una víctima más. Se encuentra en el medio de una lucha de intereses, que prostituye su nombre sin importar la desolación de millones de hinchas que hoy se encuentran hundidos en una profunda depresión. No es para menos que un joven de 23 años se haya cortado las venas y hoy se encuentre internado en un hospital. O que un señor haya muerto de un paro cardíaco viendo el partido de promoción. Dos casos, entre muchos más.

En momentos donde el hincha necesita calma para asimilar esta realidad, prende la televisión y se encuentra con programas que hablan de una posible conspiración por parte del club y TyC Sports, quien tras perder los derechos de transmisión de los partidos de primera división, volvería a cobrar fuerza transmitiendo los partidos del equipo más ganador de Argentina. Eso, si el actual gobierno lo permite. Porque ya salieron a comunicar que el Fútbol para Todos, seguirá pasando los partidos del equipo millonario, que de millonario sólo le queda el apodo.

También se escuchan las teorías de que Sergio Pezzotta, el árbitro que dirigió el partido, no cobró un claro penal a River porque hace tan sólo semanas Passarella fue a pedirle la renuncia a Julio Grondona, otro responsable más en la decadencia del fútbol argentino en este último tiempo. Teorías más, teorías menos, River no estuvo a la altura de las circunstancias a lo largo del torneo. Sería oportuno tener de una vez y por todas la humildad de hacer un mea culpa y dejar de señalar para empezar a construir.

Como hincha declarada de Boca, pero sobre todo, del fútbol, tengo que decir que no me divierte ver a River en esta situación. Se acaba de perder el condimento primordial del folclore del fútbol argentino: el Superclásico tan necesario siempre, y más cuando la calidad demostrada en el torneo es tan pobre que debemos conformarnos con este tipo de partidos.

“El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”, dijo alguna vez César Luis Menotti. Qué fácil sería la vida si aquellos apasionados lográramos entender esto. Pero en Argentina, me permito generalizar, nos educan así. Ganar o perder. Y perder siempre va a ser sinónimo de fracaso. Debe haber un replanteo de valores, donde se nos enseñe a no dramatizar en extremo el fútbol. Donde perder se vale y pelearla también…deportivamente.

Por lo pronto, al mundo River le queda hacer su duelo para rápidamente empezar a proponer verdaderas soluciones así logra encarar el Nacional B de la mejor forma y así, conseguir ascender. Incógnitas hay muchas: si Passarella seguirá en el cargo (por ahora parece querer quedarse), si contratarán nuevos jugadores, dejarán ir otros, mantendrán los auspiciantes; en fin, todo en River es incertidumbre.

Mientras tanto, que esto sirva de lección a los otros grandes que siguen su lamentoso camino. Porque en caso de que Gimnasia descienda, Racing, San Lorenzo y Boca estarían peleando por escapar de la promoción. El fútbol argentino está en decadencia y que más equipos grandes desciendan, no hace ningún bien.

Por último, una lástima que el descenso de este gigante-que seguirá siéndolo, pese a momentáneamente estar en la B- y los incidentes post partido, hayan opacado a Belgrano, aquél “pirata cordobés” que consiguió, como buen pirata, lo que nadie pudo: Robarle la permanencia al histórico River Plate. Mis felicitaciones a ellos.

http://columnas.ejecentral.com.mx/conductaantideportiva/2011/06/29/un-descanso-anunciado-y-transmitido-en-vivo/